Tradúcete | 2 octubre 2019

Feliz semana de la traducción

El pasado lunes 30 de septiembre, se celebró el día internacional de la traducción. Y, como un día nos sabe a poco, ¿por qué no celebrar la semana de la traducción?

Es verdad que hay días internacionales para casi todo. Hoy, sin ir más lejos es el día mundial de ponerle nombre al coche… ¿Qué? ¿Que tú aún no le has puesto nombre al tuyo? A tiempo estás, y puedes ser tan guay de bautizarlo el mismísimo 2 de octubre. Fuera de bromas, muchas veces nos preguntamos para qué sirven los días mundiales. ¿Acaso por celebrar el día mundial del medioambiente la naturaleza recibe algo? ¿O por celebrar el día mundial del Alzheimer va a desaparecer la enfermedad? Quizás no. Pero sí es una ocasión para sensibilizar a la población sobre una causa concreta, o de informar de cosas que muchas veces ni sabemos.

En el caso que nos ocupa, sin duda es necesario un día internacional de la traducción para dar visibilidad a una labor que muchas veces es invisible y, si se hace visible, suele ser por un error, ¿verdad? Creo que era María Galán, presidenta de la Asociación Española de Traductores, Correctores e Intérpretes (Asetrad) quien decía esto en Radio Nacional el lunes, precisamente.

Oímos: «no sé qué intérprete se ha equivocado en una conferencia» o «no sé qué traductor ha confundido tal palabra en una serie»… Ciertamente, es noticia lo que no ocurre a menudo y son las anécdotas lo que llama la atención y lo que vende. Pero pocas veces se oye «la traducción de este libro es genial» –> Es el libro el que es bueno. O «qué bien traducida está esta serie, qué naturales suenan los diálogos», ¿no? El traductor suele ser mejor cuanto más desapercibido pasa. O sea, si el lector/espectador no notan que detrás del texto hay una traducción, el traductor ha cumplido su cometido. Entre compañeros de profesión, la cosa cambia, porque, aunque también somos muy críticos, sabemos valorar el esfuerzo de traducir ciertas expresiones y diálogos para que tengan el sentido que han de tener en el idioma de destino.

Otro de los pros de tener un día internacional es que facilita la cobertura mediática y que tanto en redes sociales como en radio y televisión se abre una ventana al oficio del traductor, a la necesidad de una traducción profesional y humana.

Hace poco me decía un estudiante ilusionado por comenzar el grado de traducción e interpretación que en su entorno le habían desaconsejado esta formación porque pronto dejará de ser necesaria, vistos los avances de la traducción automática. Me quedé ojiplática. La traducción automática, como otras herramientas de traducción, podrá ser en todo caso una ayuda en manos de un traductor profesional, pero al igual que el sistema de pilotaje automático de un avión no elimina la necesidad de viajar con un piloto humano, la revisión de un traductor humano será siempre necesaria y recomendable, por mucho que avance la tecnología y el reconocimiento automático del lenguaje.

Como parte del calendario de celebraciones de esta semana, la ONU ha abierto el 15º Concurso de Traducción San Jerónimo, que tuvo su primera edición en 2005, estará abierto hasta el 31 de enero de 2020 y pretende «celebrar el multilingüismo en las Naciones Unidas, destaca el importante papel que desempeñamos los traductores y los lingüistas en la labor de las Naciones Unidas y en el mundo en general».

¡Feliz semana de la traducción!

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